En el verano de 2007, la consola Nintendo Wii dominaba con mano de hierro el mercado del entretenimiento doméstico mundial. Su revolucionario mando con sensores de acelerómetros y giroscopios —el inolvidable Wiimote— no solo conquistó a jugadores habituales, sino también a abuelos, niños y academias de fisioterapia. Sin embargo, aquel éxito provocó una de las mayores fiebres de consumismo bizarro de la historia tecnológica: la invasión de periféricos de plástico hueco.

En apenas unos meses, las tiendas de informática y bazares se llenaron de moldes de plástico en los que encajar el mando: volantes para Mario Kart, palos de golf, raquetas de tenis, cañas de pescar, sartenes de cocina y hasta pistolas láser con gatillos chirriantes. En Pitodoble nos hicimos eco de la frontera final de este fenómeno cuando la compañía nipona Tsumino Tsatsi llevó el concepto al terreno adulto con el bautizado satíricamente en España como «Cii-pote».

Crónica Original Restaurada • Agosto 2007

«Los accesorios para el mando de la Wii no dejan de salir. Tras las extensiones de plástico que convierten el mando en raqueta de tenis, palo de golf o espada samurai, nos llega esto. La empresa de videojuegos eróticos Tsumino Tsatsi ha lanzado al mercado un título específico con carcasa anatómica acoplable que aprovecha la vibración interna del mando de Nintendo.»

«El ingenio fue presentado a primeros de año en Tokio y se esperaba su llegada a Europa como pieza de coleccionismo friki. Lo fascinante no era el software, sino constatar hasta qué punto cualquier objeto cotidiano era susceptible de convertirse en una funda para el mando blanco de Nintendo.»

La Psicología del Periférico Inútil en la Era Wii

Analizado con perspectiva sociológica, el catálogo de periféricos de la Wii representó una brillante anomalía comercial. Ninguno de aquellos plásticos añadía circuitería electrónica real al mando; eran meras carcasas mecánicas que a menudo entorpecían la precisión del puntero infrarrojo o bloqueaban los botones cardinales. A pesar de ello, millones de hogares acumularon docenas de estos artilugios en los cajones del salón.

Memoria Tecnológica: Del Wiimote a la Realidad Virtual

Quince años antes de los mandos hápticos de la realidad virtual moderna, la Wii sentó las bases de la interacción física por movimiento. Artículos como este en Pitodoble capturaron el momento exacto en que la industria del videojuego rompió las barreras tradicionales y se zambulló en la cultura popular masiva a golpe de desparpajo y humor.