Hubo una época no tan lejana en la que recibir una felicitación navideña costaba 15 céntimos de euro más IVA y requería la habilidad dactilar de pulsar tres veces la tecla 7 para escribir la letra 'R'. Entre 1999 y 2009, la medianoche del 31 de diciembre era el momento de mayor colapso de las antenas de telecomunicaciones en España: las redes GSM de Movistar, Vodafone y Amena se saturaban irremediablemente por el envío simultáneo de cientos de millones de SMS de felicitación.

En las navidades de 2006, Pitodoble recopiló los mensajes más célebres, ingeniosos y gamberros que circularon de teléfono en teléfono por toda la península.

Antología de Mensajes Clásicos • Diciembre 2006
  • «Con la crisis que hay, este año solo podemos pagar a un Rey Mago. Así que si ves a un señor con barba subiendo por tu balcón, no te asustes: es Baltasar que viene a llevarse la tele de plasma. ¡Feliz 2007!»
  • «Aviso de la DGT: los amigos son como los radares de tráfico; aunque no los veas venir, siempre están ahí para pillarte en el peor momento. ¡Feliz Año Nuevo!»
  • «En estas fechas tan señaladas, Dios me dio a elegir entre ser muy guapo o tener una memoria prodigiosa. Así que... ¡Feliz Semana Santa y Viva el Betis!»
  • «Aviso urgente del Ministerio de Sanidad: se ruega a toda la población que no coma uvas en Nochevieja con la dentadura postiza de los abuelos, que luego en Urgencias no damos abasto. ¡Próspero Año!»
  • «Ojalá tus problemas duren tan poco como los buenos propósitos de apuntarte al gimnasio en enero. ¡Feliz Año Nuevo!»

El Arte de la Síntesis en 160 Caracteres

Condensar el humor festivo en el límite estricto de los 160 caracteres del estándar SMS obligó a una generación entera a depurar el arte del aforismo cómico. Aquella tradición, barrida años después por la gratuidad de los grupos de mensajería instantánea, permanece como uno de los recuerdos más cálidos y entrañables de los primeros pasos de la telefonía de bolsillo en nuestra sociedad.