La agilidad verbal y la réplica fulminante han sido siempre dos de los deportes nacionales predilectos en las charlas de bar, talleres y patios escolares en España. El 13 de diciembre de 2006, inspirado por una joya encontrada en el blog Bienvenido a mi mente, Quatermain decidió dotar a los lectores de Pitodoble del manual definitivo de defensa y ataque numérico:

Crónica Original Restaurada • 13 de Diciembre de 2006

«Leyendo los post de mi último descubrimiento: Bienvenido a mi mente (me encanta encontrar blogs chulos, se disfrutan como un niño con juguete nuevo) me he topado con una colección de rimas de esas tan finas y elegantes que tanto nos gustan a todos, y aquí se las reproduzco para que ampliemos nuestra cultura y superemos el ya manido “cinco… por el culo te la hinco”, que hay más números y hay que estar preparado para responder con la rima adecuada:

CERO: ¿me la comes ya o espero?
UNO: te la meto como ninguno
DOS: por la garganta hasta que te entre tos
TRES: te la meto del revés
CUATRO: por el culo mi aparato
CINCO: por el culo te la hinco
SEIS: a ver si me la metéis
SIETE: cuanto más aprietas más se mete
OCHO: por el culo te la estrocho / te la meto por el chocho / mi picha pa tu chocho
NUEVE: agárramela que se mueve
DIEZ: te la meto otra vez
TRECE: agárramela y me crece

Luego ya vienen otras pero se pueden destacar los múltiplos de diez a partir del treinta (treinta, cuarenta…) es decir, los terminados en …ENTA: pa tu culo mi herramienta

De la Calle al Meme: La Picaresca de la Réplica Rápida

Este tipo de ingenio verbal, emparentado con los albures en México y los duelos de payadores en el cono sur, constituye una manifestación viva del folclore oral hispano. No busca la belleza estética, sino la supremacía lúdica en la conversación cotidiana: atrapar al interlocutor desprevenido en el momento en que pronuncia una cifra neutra para asestarle el pareado cómico.

El Legado en la Red

Casi dos décadas después, este catálogo sigue recibiendo visitas de usuarios que buscan réplicas ingeniosas para grupos de WhatsApp, partidas de videojuegos en línea o tertulias entre amigos. Una prueba irrefutable de que la cultura popular española conserva intacta su predilección por la rima ágil y descarada.